
Dejé de crear contenido para todo el mundo
Hablaba de forma genérica. No sabía quién estaba al otro lado.
Todo cambió cuando me pregunté cómo era realmente esa mujer a la que quería llegar: qué edad tiene, qué le preocupa, qué sueña conseguir y qué tipo de contenido guarda.
Entendí que quería hablarle a mujeres que deseaban volver a sentirse bien con su imagen, recuperar la confianza y descubrir un estilo que realmente las representara.
Cuando conoces a tu audiencia, dejas de improvisar y respondes necesidades reales.










